Trabajo, Trabajo, Trabajo!

Trabajo, Trabajo, Trabajo!

Así era una de las frases icónicas de una candidatura que por tiempo en TV -de manera ingeniosa- logró posicionar un mensaje que tras largos años aún es parte del inconsciente colectivo, cuando de campañas políticas se habla. Pero lejos de lo anecdótico, es un retrato claro de lo que debemos entender por servicio público, y particularmente por este nuevo cargo de Gobernador Regional.

Debemos entenderlo desde la experiencia, del conocimiento del territorio, y allí estoy yo, no sólo por la experiencia sino por lo que sé que puedo aportar a la instalación de este nuevo referente descentralizador.

Cuando muchos se preguntan ¿por qué ir a votar en esta segunda vuelta? Es claro que la respuesta está en cada vez que se reclama porque no se pavimenta su calle, se pregunta por qué la distribución de recursos del FNDR no es la misma para todas las comunas de la región o por qué se debe consultar a Santiago la ampliación del recorrido de una micro; sólo por enumerar algunos de los constantes reclamos asociados al centralismo del Estado, y que hoy nos brinda una oportunidad única de poner nuestras prioridades en cuanto a inversión y agenda.

Si se pregunta por la falta de facultades del cargo, le respondo que eso es un dato de la causa, lo que importa es instalarlo de la mejor manera con el mayor respaldo ciudadano para que la agenda de La Araucania sea llevada desde la región a La Moneda y no al revés, como ha sido hasta ahora.

Por eso no da lo mismo ir a votar o no, porque cada vez que piense en si aportó para que los problemas locales se solucionen, debe recordar que con su voto está apostando por terminar con la dependencia desde Santiago, y que con su voto sale de la zona de confort del “me enoja” en Facebook, o del cartel en la marcha para exigir respuesta a un Gobernador con domicilio conocido.