Ordenamiento Territorial

Ordenamiento Territorial

Necesitamos políticas públicas que vayan en la dirección correcta. Hay que avanzar en una mayor integración del territorio y para eso hay que cambiar el zoom con el que miramos la región. Confundimos vocación del territorio con fragmentación. La fragmentación nos hace daño. Las necesidades de un territorio pueden resolverse con la colaboración de y con otros. La región de la Araucanía debe convertirse en una red de territorios, esto es, sinérgicos e interconectados.

El nuevo Gobierno Regional a través del nuevo documento sobre “Ordenamiento Territorial de la Región de La Araucanía” que impulsaremos y en el que mostraremos la nueva mirada sobre el territorio, se convertirá en la hoja de ruta estratégica para los próximos años. 

Debemos conocer cómo lo hacen otros países y otras regiones similares a las nuestras. Ampliar la mirada del conocimiento, invita a mejorar y a cambiar. En este aspecto, el nuevo gobierno regional fomentará a través de una “Unidad de Experiencia Internacional para el Desarrollo de La Araucanía”, la búsqueda, estudio e identificación de diversos planes, programas y/o políticas públicas exitosas, y que puedan ser replicables en la región. Estamos convencidos que la colaboración resulta imprescindible para avanzar. La pandemia ha mostrado que el bienestar de la mayoría sólo se logra cuando somos capaces de ponernos de acuerdo, de aprender y de aplicar ese conocimiento.

El Ordenamiento Territorial es un ámbito donde mejor se podrá desarrollar la labor del Gobierno Regional, considerando las principales competencias de planificación territorial deberían ser traspasadas a este ente, desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, las cuales son:

  1. Elaborar Anteproyecto de Plan Regulador Intercomunal o Metropolitano.
  2. Elaborar planos de detalle de espacios declarados de utilidad pública en los planes reguladores intercomunales.
  3. Calificar las áreas y comunas sujetas a planificación urbana intercomunal.
  4. Designar comisiones para asesorar los estudios de planificación urbana intercomunal.
  5. Cautelar la generación de nuevas áreas urbanas en zonas rurales.
  6. Priorización de Subsidios del Programa de Apoyo al Transporte.
  7. Plantas de Revisión Técnica.

Para definir los lineamientos centrales de los puntos anteriores, se creará junto al Consejo Regional, una Mesa Técnica Público-Privada que considere además la presencia de los alcaldes de las comunas involucradas.

De manera adicional proponemos Propiciar la creación de un Área Metropolitana Temuco-Padre Las Casas que permita a estas 2 comunas enfrentar de manera conjunta desafíos comunes en movilidad urbana, vivienda, medio ambiente y tratamiento de residuos sólidos. Se evaluará la inclusión de las comunas de Nueva Imperial, Cholchol, Vilcún y Freire a esta Área Metropolitana, si existe voluntad de los representantes de estas últimas comunas de incorporarse.

Debemos aportar el aprendizaje, uso y desarrollo de tecnología y su aplicación a un importante número de tareas de gobierno y de políticas públicas, para el desarrollo sostenible de las ciudades. 

Es fundamental para esta nueva etapa acercar el gobierno a las personas y no al revés. Un buen gobierno facilita y no dificulta, promueve y no obstaculiza, impulsa y no restringe, usa y no desecha. Con todos, generamos nuevas soluciones para antiguos problemas.  Es cierto que hemos avanzado, y mucho, pero es indudable que aún hay brechas muy importantes para garantizar una mejor vida a las familias de La Araucanía.

La región necesita que la infraestructura aporte más al desarrollo de los territorios. Por ello, generamos un plan especial para los pasos fronterizos Pino Hachado en Lonquimay y Mamuil Malal en Curarrehue. La pandemia ha mostrado que nuestros vecinos en Latinoamérica pueden ser importantes mercados para los productos y servicios de la región y debemos avanzar en su consolidación. 

No nos basta con la ruta 5, necesitamos habilitar y consolidar como alternativas viales la ruta costera y la ruta Interlagos. Sin duda, hay que llegar a acuerdos con todos los afectados y beneficiados por esta decisión. Estas nuevas vías, sin embargo, evitarán el aislamiento permanente y la segregación al que hemos condenado a comunas pobres de la región. La habilitación de estas vías aportará fuertemente a la consolidación de actividades turísticas, alimentarias y productivas, así como, a la posibilidad de entregar soluciones más efectivas y rápidas a las familias.

Situación similar debe ocurrir con el aeropuerto regional ubicado en Freire. El despacho de carga por ese embarque debe garantizarse y promoverse, para asegurar rapidez y fluidez en la salida de nuestros productos. Nos sentaremos con el sector privado y con las autoridades aeronáuticas, para proponernos metas ambiciosas en este ámbito. 

De igual manera, el gobierno regional fomentará el uso continuo de un nuevo aeropuerto en la región. Pucón debe convertirse en un aeropuerto de uso permanente. Su presencia mejorará la calidad de los servicios que entregamos y aumentará las actividades de tipo terciario. La literatura internacional es clara, un aeropuerto enriquece el territorio y aporta a su desarrollo.

A nivel urbano es indudable que debemos mejorar sustancialmente los tiempos de desplazamiento hacia y desde el trabajo, necesitamos avanzar en vías exclusivas para el transporte público, y de esa manera aumentar el tiempo de los trabajadores en sus casas y con sus familias. 

Por cierto, también debemos aumentar el tiempo y el acceso de los ciudadanos de la región al deporte y la cultura. Por todo lo anterior, debemos comenzar a pensar en el cuarto puente que unirá el área metropolitana conformadas por Temuco, Cholchol, Labranza, Nueva Imperial, Freire, Cajón, Lautaro, Vilcún y Padre Las Casas. 

Temuco debe comenzar a entender que el río Cautín es un aliado extraordinario para nuestro desarrollo como ciudad. Históricamente le hemos dado la espalda y hemos condenado al ostracismo geográfico a un recurso que debiera ser protagonista del futuro. No se equivocaron aquellos que fundaron Temuco en este lugar, bordeando el río Cautín. 

Debemos asegurarnos que las defensas fluviales que se construyan permitan la construcción de nuevos parques urbanos, viviendas y vías de ingreso y egreso al área metropolitana. El río Cautín identifica a la ciudad y a la región y junto con el Cerro Ñielol, requerirán de una profunda reflexión ciudadana para generar nuevas posibilidades de desarrollo urbano, resguardo de la diversidad y uso cultural de sus instalaciones.

En el mismo sentido, debemos pensar en cómo crearemos nuevas fuentes de trabajo y, descentralizar las fuentes de empleo. Hay que impulsar y apoyar con los distintos instrumentos del Estado a las empresas que se ubiquen fuera del área Metropolitana. Trabajaremos con la empresa privada para impulsar polígonos industriales y mejorar su acceso a los distintos recursos requeridos para crecer.