Los campamentos se concentran en las regiones de Valparaíso, Metropolitana, Bío-Bío, Coquimbo y Araucanía. Seamos francos; el drama de los campamentos y loteos irregulares, que quedan al descubierto después de cada catástrofe da cuenta de la insuficiencia de los programas de viviendas y de la segregación territorial de la pobreza. Las familias no eligen vivir en campamentos, sin agua, alcantarillado, sin luz, ni veredas, ni pavimentos, expuestas a las inclemencias del clima o catástrofe. Las familias se instalan en los campamentos y loteos en la desesperación de ofrecer un espacio mínimo, autónomo a sus familias y terminar con el drama de vivir allegados en sus familias de origen.