Un grupo de expertos de universidades y ONGs se dieron cita en el Congreso Nacional, sede Santiago, para abordar las modificaciones que el Ministerio de Agricultura ha incorporado al proyecto de ley que promueve la apicultura, la salud de los polinizadores y prohíbe pesticidas dañinos como los neonicotinoides.

Ricardo Estay, apicultor urbano y miembro de la ONG Planbee, precisó que es “fundamental que haya preocupación por los agentes polinizadores, por lo que tenemos que generar un cambio cultural en el país, ya que la agricultura es incapaz de sobrevivir sin las abejas”.

Estay agregó que el desarrollo de la agricultura debe ser sustentable y sostenible en el tiempo, “por lo que debemos tomarle el peso como país a los efectos adversos que conlleva la pérdida de los agentes polinizadores en todo el mundo”.

María Isabel Manzur, bióloga y experta en zoología de Chile Sustentable, dijo que este tipo de encuentro es de suma importancia para estudiar las maneras de avanzar en la legislación en favor de la protección de las abejas en Chile.

“Las abejas tienen un rol fundamental para la seguridad alimentaria, sus servicios al ecosistema valen billones de dólares, y son irreemplazables, por lo tanto es clave proteger a los polinizadores. Sabemos que hay muchos factores que están incidiendo en la declinación de la población de las abejas, como el uso de los pesticidas neonicotinoides, por lo tanto el proyecto de ley del Ejecutivo  debe tener un enfoque integral para la sustentabilidad y sostenibilidad de la agricultura y ecosistema en general”, explicó Manzur.

En la misma línea, María Elena Rosas, de la Red de Acción en Plaguicidas de Chile, expresó que un proyecto de ley que pretende proteger a las abejas y la biodiversidad, debiera tener como punto central, prohibir la aplicación de plaguicidas neonicotinoides, que son los agentes que están afectando a las poblaciones de abejas.

“Lamentablemente lo que ha hecho el Ejecutivo con este proyecto es desarmarlo y quitarle toda su esencia y no cumple con el objetivo de proteger a las abejas y sus polinizadores”, aseguró Rosas.

El senador de La Araucanía, Eugenio Tuma,  valoró el trabajo desarrollado por los investigadores, aludiendo que como país tenemos que avanzar hacia una agricultura sustentable que respete los equilibrios ecológicos, proteja los pequeños productores como los apicultores y garantice salud de los polinizadores.

“No podemos seguir promoviendo sólo los monocultivos y prácticas agroindustriales que demandan el uso intensivo de los suelos y la aplicación masiva de agroquímicos. Debemos resguardar la diversidad agroalimentaria que dispone Chile y el Ministerio de Agricultura debería ponerse a la vanguardia de iniciativas de protección de nuestro patrimonio”, agregó.

Este es un debate mundial, explicó el senador PPD, ya que la crisis de los polinizadores afecta la seguridad alimentaria de los países, y la crisis de la agricultura afecta a los productores, la exportación de miel y sus derivados y los pequeños agricultores que desarrollan cultivos tradicionales y sustentables.

“No entiendo la oposición del Ministerio de Agricultura para proteger los servicios de polinización, las abejas y restringir el uso de pesticidas que  son letales según una amplia evidencia científica en el mundo. La cartera de Gobierno debe tener una mirada más integrada y compleja entre producción silvoagropecuaria, diversidad biológica y  promoción de los pequeños productores, incorporando las recomendaciones de la FAO y los compromisos que Chile ha suscrito en esta materia”, aseguró Tuna Zedán.

El monocultivo de pinos y eucaliptus, la crisis de la salmonicultura, la deforestación del bosque nativo, son malas prácticas de las que debemos aprender, acuñó el legislador PPD.  “La biodiversidad y los servicios ambientales son un patrimonio y un activo que no se debe sacrificar, por el contrario, es la base de prácticas económicas de pequeñas empresas como la apicultura que requiere la protección y apoyo del Estado”, aseguró.

Proyecto de ley

El proyecto de Eugenio Tuma busca la protección de la salud de las abejas, para que puedan seguir actuando en su rol imprescindible para la salud, la alimentación y la agricultura del país.

“Buscamos fomentar el desarrollo sustentable de la industria apícola, nacional y local, sobre todo de pequeños productores, mediante medidas de protección generales de la salud de abejas y polinizadores que impliquen los deberes de notificación obligatoria en el caso de enfermedades y pestes de abejas, facilitación de inspección, prohibición de remoción de colonias infectadas, prohibición de auto aplicación de medidas por los apicultores”, estipuló el congresista de La Araucanía.

El proyecto además aplicará restricciones preventivas para evitar el comercio de colonias de abejas infectadas que puedan afectar colonias sanas en el territorio, incluyendo la importación de material genético.

“Se prohibirán plaguicidas neonicotinoides y, en general, los insecticidas que sean letales para los polinizadores, incorporando los correspondientes deberes de transparencia en el etiquetado”, aseveró Tuma Zedán.