La mortandad de abejas, que anualmente supera el 40% sería otra de las causas que afecta la baja en la productividad agrícola

Como una iniciativa necesaria, calificaron los apicultores de la zona lacustre el proyecto de ley que presentó el senador por la Araucanía, Eugenio Tuma, el que busca proteger el hábitat de las abejas y polinizadores, atendido su impacto en la productividad agrícola, recogiendo con ello las constantes demandas de los productores de miel quienes aseguran sentirse marginados del debate.
“Esta iniciativa actualmente en debate en el Senado ha logrado un amplio respaldo por lo que espero el apoyo del ejecutivo en darle urgencia, a un tema de interés público que afecta la diversidad de los ecosistemas, la sustentabilidad de la agricultura y la seguridad alimentaria”, indicó Tuma.
Temas como respetar las normas de fumigación, la distancia entre un apiario y otro, las pérdidas generadas por la temporada de frio o los traslados, además de la necesidad de regulación por parte del SAG, fueron parte de las inciativas planteadas por el dirigente del gremio apicultor en Villarrica, Luis Gutiérrez quien aseguró que hay confianza en este proyecto como “un esfuerzo que regule lo que hasta ahora es tierra de nadie”, enfatizó.
En la actividad en la que se contó además con la presencia del Seremi de Agricultura, David Jouannet junto a funcionarios del SAG y CONAF, uno de los aportes estuvo en la exposición de Gabriel Sanhueza, estudiante de arquitectura de la Universidad Autónoma de Chile, quien como proyecto de título está trabajando el diseño de una ruta de la miel como atractivo turístico desde la mirada de la construcción de espacios de intereses especiales potenciando sectores dedicados a este rubro. “unir la actividad apícola con la experiencia asociada a su uso medicial de la miel en una ruta de intereses especiales, es el desafío que me he planteado y que fue bien recibido por los apicultores”, manifestó Sanhueza.

El Proyecto de Ley
Iniciativa legal en discusión considera los siguientes puntos:
• Deberes de notificación obligatoria en el caso de enfermedades y pestes de abejas.
• Facilitación de inspección, prohibición de remoción de colonias infectadas, prohibición de auto aplicación de medidas por los apicultores.
• Medidas de protección de la salud de las abejas infectadas por enfermedades y pestes, incluyendo la destrucción, tratamientos y cuarentena.
• Restricciones preventivas para evitar el comercio de colonias de abejas infectadas incluyendo la importación de material genético.
• Prohibición de plaguicidas neonicotinoides y, en general, de insecticidas que sean letales para los polinizadores, incorporando los correspondientes deberes de transparencia en el etiquetado.
• Medidas de protección de los hábitats de los polinizadores, incluyendo los planes de conservación y mejora del hábitat de las abejas y otros polinizadores,
• Declaración de zonas apícolas y la regulación de distancias mínimas entre apiarios y cultivos genéticamente modificados.

Proyecto de ley que -tras estos diálogos sectoriales- será sometida a un debate regional para octubre próximo, en el cual se integrarán diversas miradas, incluida la de los estudios realizados por las universidades, con el objetivo de darle pertinencia a una ley que afecta a un gremio de alta presencia en el país y que según las más recientes cifras, en la Araucanía alcanzan los 3.400 productores con 51.000 colmenas.